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AP93 Sostenibilidad

Manufactura “verde”

El cambio climático es indiscutible. Según estudios recientes el mundo está en una vía rápida para consumir los recursos de cuatro Tierras para 2050. Ante perspectivas de este calibre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que las emisiones de CO2 tienen que reducirse casi a la mitad para 2030.
La manufactura “verde”, una tendencia industrial emergente con un futuro viable y a largo plazo, aborda estos desafíos a nivel sistémico. El concepto consiste, sobre todo, en transformar las prácticas comerciales y de fabricación, así como la mentalidad de las partes interesadas, para mitigar el impacto industrial del cambio climático y atenuar otras preocupaciones ambientales.
La Industria 4.0 y la Internet Industrial de las Cosas (IIoT) presentan nuevas oportunidades para desarrollar materiales sostenibles, descarbonizar energía, aprovechar la innovación digital –para hacer más con menos– y extender el ciclo de vida de los bienes dentro de un marco de «desperdicio cero a relleno sanitario».
Los resultados de esta práctica se pueden sintetizar en cuatro puntos clave: 1) Uso reducido de recursos naturales y energía; 2) Menor huella de carbono en todo el mundo; 3) Avances tecnológicos que optimizan la eficiencia, así como la capacidad de recuperación y la sostenibilidad en todo el ciclo de vida de la fabricación, lo que incluye a la cadena de suministro; y 3) Construcción de una base sólida para una economía circular.

Nuevos materiales

Los sistemas de procesamiento se pueden mejorar. Además de emplear materiales electrónicos más sustentables, las compañías también pueden incorporar envases ecológicos, que llevan a un ahorro de energía del 40% y a una reducción del 90% en el agua que se requiere para la producción.
El camino hacia la manufactura “verde” es circular. Se mueve más allá del enfoque 3R de “reducir, reutilizar, reciclar” hacia un enfoque 5R: “reparar, reutilizar, renovar, re-fabricar y reciclar”.
En Schneider Electric, por ejemplo, nos comprometimos con la recuperación del 100% de nuestros residuos industriales para 2030. Sobre este punto es importante mencionar que, además de la recompensa ambiental, los modelos comerciales circulares nos proporcionan ingresos del 12%.

Innovación digital

Gracias a la tecnología IIoT y al desarrollo de dispositivos conectados inteligentes, los fabricantes son capaces de priorizar los proyectos de eficiencia de recursos junto con los objetivos de productividad. 
Los activos conectados a lo largo de una instalación pueden proporcionar información sobre el uso de energía en tiempo real e histórico, lo que permite a los industriales optimizar la energía y los recursos.
 
 

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AP93 Zona de Oportunidades

Inyección de plásticos

Comparado con otros procesos, la industria de inyección de plásticos ofrece una mayor diversidad de productos fabricados: desde microcomponentes para los segmentos electrónica o médica, hasta grandes piezas para los sectores automotriz o del embalaje y contenedores; una amplia gama de producción de piezas que no encontrarían otro proceso de fabricación más económico y más racional.
Cada año se venden en el mundo unas 90 mil máquinas de inyección. De ellas, aproximadamente unas 1,500 en México. El tamaño, definido por su fuerza de cierre, varía entre 5 TN para máquinas de micro-inyección y 10,000 TN para la fabricación de grandes contenedores.
En el mundo, se estima un parque de maquinaria instalado con capacidad operativa de más de 1 millón 500 mil unidades, de las cuales, se encontrarían unas 25 mil máquinas en la República Mexicana, es decir, un 1.66% del total mundial, distribuidas en unas 2 mil 300 empresas. Algunas de estas compañías no se dedican específicamente a la inyección de plásticos, pero integran dichos equipos en sus procesos productivos.
No obstante, más del 50% de ese parque no compite en los mercados globales por encontrarse en un estado muy avanzado de obsolescencia tecnológica.
Con este potencial, se transforma mediante el proceso de inyección en el país unas 2 millones 250 mil TN de diferentes polímeros, desde commodities, hasta plásticos técnicos, incluyendo la inyección de materiales termoestables.
Cabe destacar que el segmento con mayor demanda anual, es el automotriz, que representa un 24% aproximadamente de la inversión y, todo ello, motivado por la enorme implantación de fábricas automotrices, los requerimientos tecnológicos y la calidad que exige esta industria.
Bajo ese contexto, y con el objetivo de mantenerse y crecer en un mercado tan competitivo, es conveniente definir las estrategias a seguir:

a) Invertir en innovaciones tecnológicas

Muchos de los productos por inyección integran procesos especiales. La tecnología empleada en éstos, además del material, es normalmente un binomio de máquina y molde. Es un factor de éxito, puesto que proporciona un importante margen de contribución al negocio.
La mayoría de los productos que incorporan nuevas tecnologías se importan principalmente desde USA, Alemania y Francia, debido a la nula existencia de estas soluciones en México. De modo que, la adopción de nuevos procesos, tales como: la inyección de multicomponentes, la coinyección, la inyección asistida con gas, las técnicas de sobremoldeo de textiles y films, el IML (In Mould Labeling), el LIM (inyección de siliconas), el PIM (Powder Injection Moulding), tanto para polvos metálicos como para cerámicos o el sistema RTC (Ciclo Rápido de Temperatura), son un exponente de las deficiencias tecnológicas en el país.

b) Mejorar en eficiencia operativa

En términos de rendimiento, la industria de inyección está muy por debajo del 80% y en más del 3% en rechazo, lo cual nos lleva a unos costos operativos poco competitivos. De ahí que se imponga la necesidad de invertir en el mayor activo de la empresa que es el personal –con capacitación–, para mejorar en rendimiento y calidad.
El concepto Industria 4.0 requiere de personal altamente cualificado y la fidelidad de la plantilla se consigue con salarios adecuados. Por consiguiente, el bajo costo de mano de obra se debe apartar del concepto de competitividad. Como ejemplo: en China, el costo de mano de obra directa es, en promedio, casi un 50% superior al de México y, sin embargo, los productos que se fabrican en dicho país se venden a menos costo que los equipos que se producen aquí.

c) Invertir en desarrollos de productos (I+D+i)

Casi exclusivamente son las grandes empresas o multinacionales las que invierten en Investigación, Desarrollo e Innovación. Un determinado importe de sus utilidades lo aplican en este campo. 
Al respecto, las PyMEs también deberían crear un fondo para cubrir esta necesidad, pues situarse en un nicho de mercado más reducido con nuevos productos supone una ventaja competitiva.

d) Invertir en nuevo equipamiento

La maquinaria antigua, entre otros aspectos, tiene un costo energético excesivo. Sobre este punto, hay que recordar que dicho monto se ubica después del costo de la materia prima –el más importante de una pieza–. En otras palabras, se debe invertir en máquinas con menor consumo energético y alta eficiencia productiva.
Ante este escenario, lo ideal es adoptar equipos con accionamiento completamente servoeléctrico o híbridas, pues, no sólo reducen hasta en un 40% el costo energético, con respecto a las máquinas convencionales, también ofrecen un mejor ciclo productivo con sistemas de inyección al vuelo.

e) Internacionalización

Es conveniente no depender exclusivamente de la demanda interna –sobre todo en periodos de crisis–, sino buscar que alrededor del 30% de la producción se exporte, a fin de contrarrestar los posibles riesgos locales.

f) Estrategias empresariales de futuro en un mundo globalizado

Finalmente, para el posicionamiento en el mercado global, es un factor clave establecer sinergias con partners o socios internacionales afines a los sistemas productivos.
 

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AP93 Tecnología

Logística y producción: El potencial de la digitalización

Las tecnologías digitales son omnipresentes. Sin embargo, la digitalización es mucho más que sólo fotos escaneadas o DVDs que reemplazan a los antiguos cartuchos VHS. Su uso ofrece un mundo de grandes oportunidades para la logística y la producción.
«Industria 4.0» se refiere a la creación de redes de personas, sistemas y objetos en tiempo real dentro de cadenas de valor optimizadas y para las empresas simplemente no hay forma de escapar del concepto.

El futuro próximo

El usuario final utilizará la realidad virtual para dar forma a su producto con escáneres láser, gafas VR (Virtual Reality) y guantes de datos. Al ensamblar el pedido del cliente, se completarán todos los procesos de preproducción y la logística proporcionará material, herramientas e información de manera eficaz.
Un sistema de transporte autónomo (SDTS, Self Driving Transport System, en inglés) seleccionará una estación específica de ensamblaje, porque el equipo y las características de los empleados son los que mejor se adaptan a la orden. El SDTS, la estación y módulos de ensamblaje colaborarán como un sistema físico cibernético (CPS, Cyber Physical System, en inglés) para tomar estas decisiones.
Los dispositivos de posicionamiento digital ayudarán a los empleados con el ensamblaje y un robot girará las piezas pesadas para garantizar que estén en la posición más ergonómicamente correcta.
Tras el ensamblaje y el control de calidad automatizado, el SDTS transportará el producto terminado directamente a embalaje y luego a la estación de carga automática. El cliente final se mantendrá informado del estado del producto y la dirección de entrega estará confirmada.
Las tecnologías de digitalización pronto serán compatibles con toda la cadena de cumplimiento de pedidos. ¿Pero cuáles de estas tecnologías ya están disponibles hoy?

Almacén

Además de los códigos de barras, los códigos QR (Quick Response Codes) son populares en los almacenes, ya que permiten identificar artículos sin necesidad de contacto. Los chips RFID (radio-frequency identification, en inglés) también son capaces de reconocer elementos incluso sin interferencia manual y, por su parte, los sistemas de cámaras pueden registrar características específicas (de superficie).
Los anteojos y relojes inteligentes guían a los empleados mientras completan las tareas de almacenamiento y selección, ayudan a prevenir errores y aseguran la precisión de los datos al registrar los cambios de forma inmediata. Las aplicaciones para teléfonos o las PC de tableta apoyan con estos procesos al iniciar y confirmar pedidos.

Transporte

Los montacargas autónomos facilitan la descarga de productos. El sistema de transporte los mueve dentro del almacén y alimenta las líneas de producción. Pueden navegar de forma inductiva, óptica o a través de un láser. Los drones ofrecen grandes ventajas, aunque, por cuestiones de seguridad, su uso es muy limitado.
Además de reducir las tareas de transporte manual, estos sistemas modernos tienen otras ventajas. La digitalización, en última instancia, significa que los vehículos de transporte podrán finalmente comunicarse entre sí como CPS. Ellos «comparten» las tareas y unen fuerzas cuando es necesario. En el nivel más avanzado de desarrollo, los vehículos estarán en comunicación con los sistemas de producción.

Planeación y control

El acceso a datos completos y actualizados mejoran la planeación y el control de la producción. Esto hace que ambas actividades sean más realistas, además de que eliminan reprogramaciones y re-priorizaciones costosas. También aumenta el cumplimiento de las fechas de entrega, y los tableros electrónicos en la planta de producción garantizan la transparencia de los pedidos.

Sombra digital

El llamado “digital shadow” o “twin digital” se refiere a un mapa constantemente actualizado que muestra el estado de los sistemas de logística y producción, así como del mismo producto.
Por lo tanto, es posible conocer el estado del pedido, la disponibilidad de la máquina, el inventario, las capacidades de transporte, la posición actual, el procesamiento y los defectos de calidad, entre otras, en cualquier momento.

Procesos primero, tecnología después

La digitalización genera una gran cantidad de datos (Big Data) casi imposible de almacenar y evaluar. Los servicios externos (computación en la nube) asumen cada vez más este desafío, al tiempo que ofrecen una seguridad de información de primer nivel.
No obstante, recordemos que tener las mejores tecnologías no significa nada si éstas se sobrecargan debido a procesos ineficaces.
 

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AP93 Regional

Nueva rutina para transformar plásticos: Dos posturas y varias controversias

El Congreso de la Ciudad de México aprobó un dictamen que prohíbe la comercialización, distribución y entrega de productos plásticos de un solo uso. Con 51 votos a favor, cero en contra y una abstención, esta reforma a la Ley de Residuos Sólidos entrará en vigor en diciembre de 2020 para bolsas.
De forma adicional, y a partir del 1º de enero del 2021, se contempla la prohibición de tenedores, cuchillos, cucharas, palitos mezcladores, platos, popotes o pajitas, bastoncillos para hisopos de algodón, globos y varillas para globos, vasos y sus tapas, charolas para transportar alimentos, cápsulas de café y aplicadores de tampones que se fabrican total o parcialmente de plástico.
De acuerdo con Alethia Vázquez, profesora e investigadora en el Departamento de Energía de la división de Ciencias Básicas de la UAM, el gobierno habla de economía circular pero, a la fecha, ningún legislador le preguntó a los recicladores cómo podría facilitarse su tarea.

“No hay incentivos para los recicladores, porque no existen. El reciclaje se complejizó fiscalmente con esta idea del gobierno que evita el lavado de dinero. Hay un sistema de facturación que lo vuelve más difícil. Se complicó en nuestro país, puesto que el reciclaje siempre empieza con el acopio informal. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se preocupa más por el control y no por generar incentivos”.

Puntos álgidos

La exposición de motivos de la legislación expone la idea del bioplástico como una total biodegradación. Sin embargo, y según los especialistas en el manejo de residuos sólidos urbanos (RSU), no es necesariamente cierto, puesto que “bioplástico” no es sinónimo de “biodegradable”. El texto es dudoso, refieren los recicladores. 
Alethia Vázquez asegura que la disposición de ley presenta cambios importantes para la Industria del Plástico y considera que el punto que otorga a la Sedema (Secretaría del Medio Ambiente) debe preocupar a los distintos sectores, de establecer precio de garantía para los productos irregulares complejos. “Pregunté a la Sedema a qué se referían y no me supieron decir”.

¿Retos superables?

En las prohibiciones a nivel nacional hay aspectos políticos importantes, explica la investigadora, y la Ciudad de México, desde su punto de vista, no se podía quedar atrás. “No sólo no se podía quedar atrás, sino que tenía que ir por una legislación más de avanzada que en los otros municipios donde se limitan a bolsas y popotes. Eso es lo que podemos leer de una imposición como esta”.
Bajo este contexto, señaló que el dictamen será eficaz en la medida en que la autoridad sea capaz de cumplir con grandes retos en los próximos meses.
Supongamos que efectivamente todas las bolsas serán compostables. De aquí a diciembre tenemos que generar la norma para evaluar la compostabilidad, los laboratorios que los puedan valorar, la evaluación misma, es decir toda la experiencia y, por muestra, toma entre tres y seis meses de trabajo, y se puede ir, efectivamente, hasta a un año. Es una labor intensiva y no hay una fila de laboratorios que quieran hacerla”.
Además de los laboratorios, otro desafío es generar los mecanismos de certificación, crear un sello distintivo o una marca que indique que la bolsa, cuchara o tenedor…, son compostables.
Como indica Alethia Vázquez, si no se despliegan estos mecanismos, en enero se propagarán productos de plástico en el mercado con la leyenda “compostables”, y no lo serán.

No basta con la prohibición

Las bolsas compostables se degradan en composta y no en rellenos sanitarios. La recomendación de los expertos es modificar la forma en que se separan los residuos, y esta actividad se tiene que hacer en las casas, en los camiones de basura y en las estaciones de transferencia.
¿Qué criterios utilizó la autoridad para decidir esto es de un solo uso y esto no? Es algo que tenemos que preguntarles a ellos”.

Proyecto cancelado

De acuerdo con Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, no se perderá el juicio de nulidad de la Planta Termovalorizadora que la empresa Termo WTE, filial de Veolia obtuvo tras la licitación que emitió el gobierno de Miguel Ángel Mancera.
En reiteradas ocasiones, la mandataria dejó en claro que el proyecto se cancela. “Era una deuda altísima que no resolvía el problema de la disposición final de los residuos sólidos y sigue parado y va a seguir parado”.
La termovalorización trata los residuos sólidos inorgánicos y les da un nuevo uso. Estos dejan de ser basura y se emplean como energía limpia. Federico E. Casares López, director de Desarrollo y Relaciones Institucionales de Veolia México, asegura que la finalidad de esta tecnología es gestionar los residuos sólidos urbanos (RSU) para disminuir a rellenos sanitarios y reducir el costo ambiental.
 

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AP93 Articulo de Portada Top

Inyección: El futuro contraataca

El moldeo por inyección es el proceso de manufactura más empleado para la fabricación de partes o piezas finales de plástico. Se utiliza para elaborar una amplia gama de productos, los cuales varían considerablemente en sus dimensiones, complejidad de estructuras y usos.
Además de los plásticos que los transformadores emplean como materia prima, se requiere de moldes que darán forma al producto. La maquinaria funde el plástico que, posteriormente, se introduce a presión dentro del molde en donde se enfría y solidifica para formar una pieza final.

Generalidades del mercado

En 2018, en todo el planeta el valor de la producción de la maquinaria para plásticos y caucho alcanzó los 36 mil 800 millones de euros (o 41 mil 800 millones de dólares) frente a los 36 mil 300 millones de euros (41 mil 300 millones de dólares) de 2017, y casi 35 mil millones (o 39 mil 800 millones de dólares) en 2016. En 2018 los fabricantes europeos de maquinaria para plásticos generaron el 42.3% (42%, en 2017), lo que corresponde a un valor de producción de 15 mil 600 millones de euros (o 17 mil 700 millones de dólares en 2017).
Según datos de Euromap, asociación de empresas de ingeniería mecánica de Austria, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Luxemburgo, España, Suiza y Turquía, los europeos sostuvieron su liderazgo en el comercio mundial en 2018, con una cuota del 50%. 
En términos de valor de la producción, en 2018 China fue la nación que sobresalió más en la fabricación de maquinaria para plásticos, con 11 mil 400 millones de euros (casi 13 mmd) y con un impacto del 31.1% de participación, seguida de Alemania, con 7 mil 900 millones de euros (nueve mmd), que representan el 21.5% del mercado, e Italia, con 2 mil 900 millones de euros (3.3 mmd) y con 7.8% de impacto.
Estados Unidos produjo 2 mil 600 millones de euros (2 mil 950 mmd) que representan el 7.1%, y Japón, con 1,400 millones de euros (1.4 mmd), y con el 3.9% de participación.
En el comercio mundial, la industria alemana de ingeniería mecánica lidera con un 24% de las exportaciones mundiales, por delante de China (16.2%), Japón (9.9%), Italia (9.2%) y Estados Unidos (5.2%).
De acuerdo con varias fuentes –y análisis propios de Ambiente Plástico–, se estima que el mercado global de maquinaria de moldeo por inyección sea de 17.5 mil millones de dólares (mmd) en 2018, y se espera que alcanzará los 20 mil millones en el 2023, con un ritmo de crecimiento de 3% promedio anual.

Cinco grupos

Para fines de este análisis, las inyectoras se clasifican en cinco grupos de acuerdo con diferentes capacidades de fuerza de cierre en toneladas: cinco a 25, 120 a 400, 500 a 900, 1,000 a 2,000, 2,200 a 3,000 y más de 3,000.
Se espera que en todo el globo el aumento en la demanda de productos plásticos moldeados por inyección impulse la adquisición de máquinas inyectoras, sobre todo de aquéllas que ofrecen ahorros de energía, como es el caso de las inyectoras híbridas y las totalmente eléctricas, debido al aumento de la concienciación sobre el impacto ambiental.
Además, las tasas más altas de fabricación, y la rápida producción que se logra a través del moldeo por inyección, se adaptan al crecimiento del mercado mundial.
Mediante diferentes técnicas, dicho proceso también facilita la producción de piezas de plástico con diferentes tipos de acabados, como textura ligera, media, lisa o impresa.
No obstante, el precio de las inyectoras y el alto costo de los moldes pueden ser limitantes para el crecimiento del mercado. Por el contrario, los avances tecnológicos –y de diseño– ofrecen oportunidades remunerativas.
Las principales empresas que fabrican maquinaria en el mundo son Arburg, Engel, Haitian International, Husky Injection Molding Systems, KraussMaffei Group, Milacron Holdings Corp., Nissei Plastic Industrial, Sumitomo Demag, The Japan Steel Works (JSW), Wittmann Battenfeld y Ube Industries, sólo por mencionar algunas.
La mayor parte de los ingresos del mercado global de máquinas de moldeo por inyección lo generan equipos grandes de más de 1,000 toneladas de fuerza de cierre, que representan el 65% del mercado. En unidades de maquinaria, las de mayor participación son los equipos de entre 120 a 400 toneladas.
Esta distribución suele ser diferente en cada región. En Europa Central, por ejemplo, la proporción de maquinaria con una fuerza de cierre de 100 a 500 toneladas es especialmente alta, mientras que en China, debido al enorme tamaño del mercado para la producción de bienes de consumo que ocupan máquinas tecnológicamente menos avanzadas, la cantidad de equipos de menos de 100 toneladas es mayor.

Análisis regional

Por región, no es sorpresa que Asia Pacífico tenga la mayor participación del mercado global con proyecciones de crecimiento importantes dirigidas sobre todo al mercado de medianas y pequeñas empresas que operan en países como China e India.
En 2010, en términos de valor, el mercado mundial de inyectoras se recuperó rápidamente de su colapso en 2009 con un crecimiento del 14.2%. En los países de Europa occidental se experimentaron tasas de crecimiento consecuentes a la demanda relativamente moderada de hasta el 8%, mientras las regiones en auge de Europa del Este, Asia Oriental y América Latina experimentaron tasas de crecimiento de hasta el 27%.
En 2017, el mercado global de inyectoras para plástico se concentró sobre todo en Asia Oriental, Corea del sur, Norteamérica e India.
El mercado en China se mantiene como el más grande del mundo. Durante varios años ha registrado un crecimiento constante, gozando incrementos en tasas de doble dígito debido al rápido progreso en la ligereza de los automóviles y en la mejora de los envases y de los enseres domésticos y electrónicos. Se espera que en los próximos cinco años esa nación mantenga crecimientos del 5%.
En 2018, China exportó 1.67 mmd de máquinas inyectoras, 14.3% más que el año anterior. Estos productos se venden muy bien en Estados Unidos, Vietnam, India, y otros países asiáticos. A pesar del aumento de las exportaciones, incluye equipos para productos de necesidades tecnológicas baja y media.
Por otro lado, China es un importante mercado para la adquisición de maquinaria de alta tecnología, de manera que el valor de las importaciones alcanzó un promedio de 102 mil dólares por unidad, muy lejos de la cifra de exportación, que es de 34 mil dólares por unidad.
Por tipo de productos, las inyectoras pequeñas eléctricas, y las grandes, de dos platinas, se convierten en tendencia en este país.

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AP93 Normalización

Selección natural: Mecanismo para explicar el orden del plástico

Antes de conocer la situación actual y perspectivas sobre la NMX-E-232-CNCP-2011 con el título “Industria del Plástico-Símbolos de Identificación de Plásticos (cancela a la NMX-E-232-CNCP-2005)”, es importante señalar que esta disposición, que expidió la Secretaría de Economía, a través de la Dirección General de Normas, y bajo la aprobación del Comité Técnico de Normalización Nacional de la Industria del Plástico (COTENNIP), no coincide con ninguna Norma Internacional, por no existir alguna sobre el tema.
El documento, un referente para productores, distribuidores, consumidores y público en general, establece y describe los símbolos de identificación que deben tener los productos que se fabrican con plástico –en cuanto al tipo de material se refiere–, con la finalidad de facilitar su selección, separación, acopio, recolección, reciclado y/o reaprovechamiento (se excluyen los artículos que por su tamaño no sea factible incluir el símbolo de manera legible, así como aquéllos reprocesados por el fabricante).

Situación actual

Para la Industria del Plástico mexicana, la prohibición es una inercia global y no se pondrán las cosas más fáciles. Los legisladores –coinciden los especialistas en el sector– no despertarán un día con el propósito de estudiar la gestión de los residuos plásticos y las medidas que se deben tomar para cuestiones operativas.
México refleja lo que ocurre a nivel internacional y no habrá marcha atrás. Es necesario que se analicen –realmente– cuáles son los escenarios. Es muy claro y hay que definir hasta dónde dar batalla en contra de las prohibiciones y hasta dónde se deben transformar los procesos de la industria.

Perspectivas

En opinión de algunos recicladores mexicanos, la norma NMX-E-232-CNCP-2011 debería ser una disposición obligatoria. Existen en el supermercado productos que no llevan el triángulo como identificación, y sin este distintivo el usuario no puede diferenciar un PET (Polietilén Tereftalato) de cualquier otro plástico.
¡Claro!, el documento es opcional y de ahí la confusión tan grande en todos los ámbitos. Muchos de los que acopian, por ejemplo, desconocen si lo que ofrecen al productor es Polietileno de Alta Densidad (HDPE), Polipropileno (PP), Poliestireno (PS)…, y demás.
Según refieren los defensores del plástico, otro de los retos es adoptar, como hacen en Europa, la identificación en la etiqueta. El consumidor debe conocer sobre la trazabilidad de los productos que consume, así como los puntos de acopio y dónde se recicla el material.

Un punto de vista

La NMX-E-232-CNCP-2011 es una norma sencilla, pero como cualquier otro reglamento debe de difundirse. Los actores más importantes en identificación de plásticos y reciclaje concuerdan, a estas alturas, que son los productores, distribuidores y consumidores –no solamente el gobierno– quienes deben impulsar la normatividad.
A decir de José Luis Beltrán, fundador de México Recicla, el consumidor es pieza clave en una economía circular, y debe mantenerse informado y tomar decisiones a partir de bases científicas.

“Las empresas se mueven con lo que el usuario demanda. Hay que conocer sobre los materiales, es decir, qué productos son circulares en los puntos de venta. Tomemos el ejemplo de la industria automotriz, donde no hay ninguna pieza de plástico que no tenga identificación”.

Identificación de los materiales

Este punto tiene que ver con un conocimiento: Con una difusión exitosa que genere una transformación. Por ejemplo, se puede originar desde el gobierno, a través de libros de texto, o quizás, con medios masivos, como aquéllos a los que accede la Industria del Plástico.
La industria debe ser proactiva e informar a la sociedad. Esto, de alguna manera, originará un buen flujo de materiales que, a su vez, potenciará el reciclaje. Desde la separación de residuos en casa se debe evitar la combinación de ciertos envases (polímeros) y esta acción se debe replicar en los camiones de basura o en la pepena, entre otros.
 

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AP93 Sostenibilidad

Tecnificación en plásticos: Consideraciones del sector eléctrico-electrónico.

La sociedad actual, que se caracteriza por su alto nivel de tecnificación y que busca facilitar en mayor grado la calidad y el bienestar de vida, se equipa de aparatos eléctricos y electrónicos, cuyas aplicaciones van de tecnologías de la información (TI), hasta el de las telecomunicaciones (computadoras, impresoras, televisores, celulares y aparatos electrodomésticos).
Con una tendencia especial hacia el confort, la producción de estos equipos se reporta a nivel global como una actividad de rápido crecimiento, con datos de venta a la par o incluso superiores a los que registran los fabricantes de automóviles.
En lo que respecta al plástico –de uso común en manufactura–, es importante como aislante eléctrico y/o térmico, también por su componente estructural ligero y por ser un material moldeable.
El rápido desarrollo del sector también genera más desperdicios y, por consiguiente, impactos ambientales, de salud y económicos. Los residuos electrónicos presentan varios componentes, que incluyen metales, cerámica, vidrio y plásticos. Debido a esta complejidad, el reciclaje a nivel mundial es del 15% (los plásticos constituyen el 20% de los residuos elect rónicos).
Los procesos de reciclado tradicionales no son lo suficientemente eficientes, y una de las principales causas se atribuye a la presencia de retardantes a la flama de tipo bromados (BFR). Estos aditivos son compuestos químicos que se reformulan con la resina base para aplicaciones como textiles, circuitos eléctricos y electrónicos, piezas automotrices, entre otras, cuyo objetivo es reducir la flamabilidad de algún componente o del sistema completo, o bien, retardar la propagación de la combustión en la superficie del producto.
El procesamiento de plásticos que contienen ciertos retardantes de flama del tipo bromados o contaminantes orgánicos persistentes (COPs) se contempla dentro del Convenio de Estocolmo, que establece que el reciclado o la disposición final de los artículos con BFR se debe ejecutar de manera racional, sin conducir a la recuperación de las BFR para su reutilización; además, considera la separación y clasificación de plásticos con BFR de los demás plásticos residuales.
El reciclado de residuos electrónicos en su aplicación original, u otra, implica el desmontaje, la eliminación de componentes peligrosos y la destrucción del equipo al final de su vida útil para la recuperación, generalmente mediante trituración, separación y clasificación.
A pesar de que el tratamiento de los plásticos a partir de residuos electrónicos se realiza en diversas partes del mundo, el nivel de tecnología que se emplea no brinda una solución de reciclaje. Por ello es vital considerar desde un principio el diseño sostenible, a fin de optimizar las características sustentables:
1) Eficiencia. Reducir la energía necesaria en la fabricación y en el uso de los productos.
2) Innovación. Emplear materiales de origen renovable, con menos impacto ambiental y con más valor al final de su vida útil.
3) Diseño. Reutilización, remanufacturación, reemplazo o reciclado. El ecodiseño es un factor que se debe considerar en toda la Industria del Plástico, y la práctica del mecanismo debe contar con una provisión de incentivos para que los productores tomen en cuenta las consideraciones ambientales en sus procesos de negocio.

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AP93 Empresas

Plastic Trends: Artículos Plásticos a Prueba de Gorilas

Plastic Trends, S.A.P.I. de C.V., es una empresa ubicada en Guadalajara, Jalisco, que se ha posicionado como uno de los fabricantes de artículos de plástico más importantes en el mercado mexicano, con una trayectoria de más de 47 años de permanencia, crecimiento y liderazgo, contando con una extensa línea de productos en las diversas categorías: mueble, jardín, lavandería, cocina, contenedores y de organización, artículos fabricados pensando siempre en satisfacer las necesidades del hogar.
Entre los artículos más demandados se cuentan: contenedores para basura de diferentes  capacidades, una gran variedad de sillas, cajas de almacenaje y organización en sus diferentes presentaciones y una gran familia de productos que integran su portafolio de comercialización.
Comenta Lorenza Torres Parmet, director general de Plastic Trends, que la historia de la empresa empezó a escribirse en el año 1972, bajo el nombre de Kartell de México, iniciando con tan solo tres máquinas de moldeo por inyección y con una plantilla laboral de 20 colaboradores. Con el transcurso de los años, arduo trabajo, y dedicación, logra un constante crecimiento y fortalecimiento, posicionándose como la empresa líder en su segmento a nivel nacional.
“Actualmente, la empresa cuenta con 900 colaboradores, con un fuerte respaldo de maquinaria y equipo industrial de alta tecnología y vanguardia que, aunado al gran capital humano, somos capaces de fabricar más de 800 productos diferentes. La empresa, desde sus inicios, hasta la fecha, ha sido una empresa familiar”.
Con los cambios y evoluciones en el mercado, Plastic también ha presentado su dinamismo y adaptación, ya que comercialmente está presente en los diversos segmentos de mercado: autoservicios, mayoristas y distribuidores, y exportación.

Proceso productivo

“Somos una empresa totalmente integrada, desde la elaboración y formulación de nuestras materias primas, la fabricación de los diversos artículos por inyección, así como la distribución y comercialización de nuestros productos”.
“Nuestra compañía, siempre preocupada por la sustentabilidad de la ecología y el medio ambiente, inicia su fabricación a través de la incorporación de material de uso post industrial en un 65%, de material postconsumo en un 15%, y el restante con uso de materiales vírgenes fuera de grado, logrando con ello ser una empresa ‘verde’”.

Adopción tecnológica

Para seguir manteniendo su liderazgo en el mercado, la empresa está en constante inversión en maquinaria de tecnología de punta, controlando sus estándares de calidad mediante la implementación y logro de certificaciones como ISO 9001 y 17025.
“La trascendencia de nuestra empresa, sin duda, ha sido una combinación de trabajo y dedicación constante, innovación, y mejorando día a día. Su calidad, que bien es conocida en el mercado con nuestro slogan ‘Artículos Plásticos a Prueba de Gorilas’, nos motiva a continuar con el crecimiento constante que la empresa ha mostrado”. 
 

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AP93

LEGO busca rearmarse

En el futuro, el concepto clave para toda empresa que quiera crecer, adaptarse y sobrevivir será la “economía circular”, y la compañía danesa LEGO se propuso como meta para el año 2030 producir una versión más sostenible de sus populares bloques de construcción.
Ese futuro ya no es tan distante, es una década, un horizonte que exigirá decisiones drásticas. Para la firma, material sostenible es aquello “con una huella de carbono menor a la del elemento al que sustituye. Su visión incluye desde la disminución del uso de fuentes fósiles, hasta el cambio climático y los derechos humanos”.
En una nota publicada en TICbeat se proclama que “vivimos en un momento en el que los consumidores están cada vez más preocupados por el impacto de los desechos plásticos sobre la naturaleza (y, en el caso de los microplásticos, sobre nuestra propia salud)”.
De hecho, las empresas buscan amarrar un ciclo sostenible, amigable con sus consumidores, su entorno y dejar una huella mínima o nula en el ambiente, “y las grandes marcas reaccionan de acuerdo a ello”; la siempre señalada Coca-Cola propone reciclar, también, para 2030, el equivalente a todas las botellas y latas que fabrique cada año.
LEGO intenta ahora mismo, en 2019, hacer sus bloques de construcción de plásticos con base vegetal, y no deja de ensayarlos. “La empresa que comenzó comercializando juguetes de madera en los años 30 y que actualmente produce más de 100 millones de pequeñas piezas de plástico cada día (y alrededor de un millón de toneladas de CO2), no piensa quedarse atrás”.

Intento a contracorriente

Como la espada de Damocles, la conciencia medioambiental pesa y pende sobre nuestras cabezas: la compañía pretende llegar al año 2030 dependiendo lo menos posible de los hidrocarburos, y fabricar todos sus productos a partir de materiales de origen vegetal o, de plano, de reciclados.
Por lo pronto, intenta reformular en sus laboratorios en Billund uno de sus artículos más populares: los famosos bloques de construcción de plástico, y aunque el año pasado la compañía despidió a 1,400 empleados para reaccionar a su primera caída de beneficios en la última década, contrató hace un año a un equipo, de más de cien integrantes, dedicado exclusivamente a buscar y probar nuevas materias primas y procesos de fabricación sostenibles.
Según Nelleke van der Puil, vicepresidente de materiales de LEGO, ya intentaron con más de 200 alternativas. 
Hay que reconocer su esfuerzo por adelantarse y procurar llegar a esta meta en 11 años, pero tecnológicamente hay innumerables problemas técnicos. El primero, que la manufactura de bioplásticos no alcanza ni el 1% del total de 350 millones de toneladas de plásticos producidos al día.
Aún así, la firma danesa desarrolló un bioplástico de origen vegetal con el que poco a poco irá sustituyendo el material con el que hasta ahora fabrica sus famosos bloques. Además, para subrayar el cambio, lanzó un guiño al destinar la nueva solución, que tiene como base la caña de azúcar, a los elementos botánicos, como hojas, arbustos o árboles.
Con esto, ese universo que ofrece para que cada quien arme “su propio mundo a través del juego y la inventiva” será, en adelante, más acorde a los principios de sostenibilidad ambiental.
La producción comenzó en 2018 y las primeras piezas de bioplástico inundaron las tiendas el año pasado, así que ya están presentes en jugueterías y establecimientos de la marca.
Tim Brooks, vicepresidente de responsabilidad ambiental de LEGO, reportó en un comunicado que “…este es un gran primer paso en nuestro ambicioso compromiso de hacer que todos los bloques utilicen materiales sostenibles”.
De acuerdo con el Grupo, los nuevos elementos botánicos del juguete de Polietileno de origen vegetal, ofrecen “un plástico suave, duradero y flexible que es técnicamente idéntico al plástico convencional”, por lo que “ni los niños ni los padres notarán diferencia alguna en calidad o apariencia”.
Este Polietileno, insisten, está hecho de etanol producido a partir de caña de azúcar, la cual es obtenida de forma responsable de proveedores “que deben cumplir con estrictos requisitos éticos, medioambientales, de salud y de seguridad”.

La seguridad, primero

La compañía, para validar la responsabilidad ambiental, se unió con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), y se plegó a la iniciativa Alianza de Materias Primas Bioplásticas (BFA).

Alix Grabowski, de WWF, destacó que “…es esencial que las empresas de cada industria encuentren formas de obtener de manera responsable los materiales de sus productos y ayuden a garantizar un futuro en el que prosperen las personas, la naturaleza y la economía”.

La decisión de buscar plásticos de origen biológico de fuentes sostenibles representa, según la WWF, “una oportunidad increíble para reducir la dependencia de los recursos finitos, y su trabajo con la Alianza de Materias Primas Bioplásticas les permitirá conectarse con otras compañías para pensar creativamente sobre la sostenibilidad”.
Sin embargo, no se han mencionado aún las posibilidades de reciclaje. En este sentido, el diario The Guardian refiere que si bien como bioplásticos los bloques podrán reciclarse varias veces, no es probable que sean 100% biodegradables.
Ante esta duda, la firma realiza pruebas sobre sus nuevas piezas para garantizar que cumplen los estándares de calidad y seguridad, además de que estarán certificados por el Bonsucro Chain of Custody. 

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AP93 Impresión 3D Procesos

Transmutación de materiales: El futuro que llegó hace 40 años

La resolución de problemas es el propósito más grande de la tecnología. No nada más hay que transformar el entorno actual, sino las bases del futuro; eso hace de la ciencia una herramienta imprescindible para el ser humano.
El proceso industrial que comprende la manufactura aditiva es un ejemplo palpable de cómo los avances tecnológicos fortalecen el desarrollo de una nación. Aplicaciones en los sectores automotriz, de envase y embalaje, alimentación, higiene y salud…, son prueba de sus alcances.
De acuerdo con Juana Cynthia Rojas, presidenta del Sector Industrial de Tecnología para la Información y Conocimiento en Canacintra (Cámara Nacional de la Industria de la Transformación), la impresión 3D va más allá de la producción instantánea de curiosidades.

“Un problema en México es la falta de información. Muchas personas pueden saber un poco de todo, pero no se especializan en nada. Manufactura aditiva es dejar un valor agregado a la industria y México está en una zona de confort respecto a la tecnología. No se innova, no se desarrolla y tampoco nos apoyamos con la tecnología disponible”.

El futuro está aquí

Durante la conversación: “Los Efectos de la Manufactura Aditiva en Latinoamérica”, Felipe Rosales, director general para Latinoamérica de MakerBot, aseguró que a la fecha, en LATAM o en cualquier otra parte del mundo, no existe una sola industria en donde la impresión 3D no tenga oportunidad de aplicación.
Los mexicanos somos innovadores. Sabemos cómo resolver un problema. Si no funciona lo solucionamos con Masking tape, Kola Loka…, o lo ajustamos con un cincho. Method de MakerBot es una impresora que nos acerca a las industrias por su capacidad de manufactura y bajo costo. Nosotros democratizamos el acceso a esta tecnología”.

Atención a emergencias

Como enfatiza Carlos Monroy, CEO de Granta, primera empresa mexicana de ingeniería, innovación y diseño que desarrolla implantes de cráneo a la medida, la manufactura aditiva hizo su aparición en 1981. Esta innovación, en otras palabras, está próxima a cumplir 40 años.
Si se piensa que la aplicación de tecnología de prototipos rápidos es el futuro, llevamos entonces 40 años de retraso. El tema central aquí es identificar ¿qué puede hacer por mí?, ¿cómo la puedo utilizar para mi industria?
Bajo este contexto, explicó que el rostro, la cara o el cráneo de una persona, además de cumplir con sus funciones biológicas, poseen un alto valor estético. Un ejemplo claro es el caso de Adriana: 
Ella trabajó como gerente de un hotel importante en la Ciudad de México. En términos generales era una mujer sana, hasta que presentó un aneurisma y perdió la mitad del cráneo. Adriana estuvo dos veces desahuciada. Sin embargo, se recuperó gracias a la manufactura aditiva”.

Un material hidrofóbico

La baja autoestima y las secuelas que dejan los implantes de acrílico o la malla de titanio, se pueden solucionar con manufactura aditiva y plástico Peek (Polieteretercetona), un polímero estable a la temperatura y al tiempo, que se utiliza también para implantes en la columna.
El Sector Salud no cubre operaciones de implante de cráneo impreso en 3D. El hecho se cataloga como cuestión estética, y de recurrir a la manufactura aditiva los pacientes tienen que absorber los gastos. Pero tanto en México, como en Estados Unidos, las aseguradoras privadas atienden estos riesgos.